En el segmento “Testimonios de mi Pueblo”, La Voz de Guamote abrió un espacio profundo de memoria, identidad y reflexión colectiva junto a Bolívar Yantalema, ilustre cebadeño, educador, gestor cultural y referente del pensamiento intercultural en Chimborazo.
Desde la comunidad de Rayo Loma, parroquia Cebadas, Bolívar Yantalema compartió su historia de vida marcada por el trabajo comunitario, la resistencia cultural y la convicción de que la identidad no se pierde cuando se conoce y se defiende con orgullo.
Raíces familiares e identidad cultural
Hijo de padres kichwas puruhá, Bolívar recordó con emoción a su madre, a quien llama pacha —símbolo del tiempo, la tierra y la vida—, y a su padre, rumi, la piedra firme que le enseñó desde niño el valor del trabajo. Su infancia estuvo ligada a la chacra, a las madrugadas, al aprendizaje junto al azadón y a los juegos que hoy reconoce como formación pedagógica y humana.
Aunque en su niñez se les prohibió hablar kichwa por el miedo al racismo y la discriminación, la lengua ancestral nunca se perdió: quedó guardada en la memoria, en el corazón y en la identidad.
“Nuestra identidad cultural es kichwa puruhá. Eso no se discute ni se borra”, afirmó con firmeza.
Educación, esfuerzo y resistencia
Desde temprana edad, Bolívar comprendió que el estudio era un camino de lucha. Caminó largas distancias para asistir a la escuela en Cebadas, luego estudió en el Colegio Jaime Roldos Aguilera de Colta y más tarde en Riobamba, combinando trabajo y estudio en condiciones económicas difíciles.
Eligió la física y las matemáticas, desafiando prejuicios, y se formó como licenciado, ejerciendo la docencia en Alausí y otros cantones. Su vida demuestra que la educación, cuando se asume con identidad, se convierte en una herramienta de transformación.
Organización comunitaria y liderazgo
En los años 90, en medio del despertar del movimiento indígena, Bolívar asumió un rol histórico al convertirse en teniente político de Cebadas, siendo uno de los primeros indígenas en ocupar ese espacio. Desde allí impulsó gestiones clave como la apertura de la vía Cebadas–Atillo, obra que marcó un antes y un después en el desarrollo económico y social de la parroquia.
También participó en la reconstrucción de espacios comunitarios y fortaleció procesos organizativos que hoy siguen dando frutos.
Gestión cultural y defensa de la lengua
Su trayectoria continuó en la Dirección Nacional de Educación Intercultural Bilingüe, el Ministerio de Cultura y otras instituciones del Estado, donde lideró proyectos educativos y culturales de alcance nacional. Entre sus aportes destacan materiales pedagógicos en kichwa y español, y propuestas innovadoras para enseñar matemáticas desde el enfoque intercultural.
Bolívar insistió en que el arte y la cultura son claves para revitalizar la lengua kichwa y fortalecer la identidad en niñas, niños y jóvenes.
“El arte libera, educa y fortalece la identidad. Ahí está el futuro de nuestros pueblos”, señaló.
Tradiciones, gastronomía y el valor de compartir
Durante el diálogo, recordó las fiestas de carnaval, las danzas, los personajes tradicionales y reflexionó sobre su origen histórico. Habló también de la gastronomía como expresión cultural: el cuy con papas, las tortillas de tiesto, la colada morada y el valor profundo del compartir, práctica ancestral que sigue viva en las comunidades.
“La interculturalidad no es solo respeto, es compartir”, enfatizó.
Un mensaje para las nuevas generaciones
Hoy, ya jubilado, Bolívar Yantalema continúa investigando, escribiendo y compartiendo su conocimiento. Su mensaje es claro: no rendirse, no negar la identidad y creer en la capacidad de los pueblos indígenas para construir futuro desde sus propias raíces.
El segmento Testimonios de mi Pueblo reafirma su compromiso de rescatar la memoria viva de Guamote, de visibilizar a hombres y mujeres que han sembrado camino y de motivar a las nuevas generaciones a seguir creciendo sin olvidar de dónde vienen.

