En nuestro segmento “Testimonios de mi Pueblo”, recibimos a una mujer que guarda en su memoria gran parte de la historia y transformación del cantón Guamote. Se trata de María Natividad Calderón Gavidia, reconocida por su trayectoria de trabajo, esfuerzo y amor por su tierra.
Durante la entrevista, recordó cómo era el Guamote de antes, un cantón lleno de movimiento comercial y trabajo constante. Con emoción mencionó que antiguamente la feria dinamizaba la economía de lunes a sábado, donde las familias de las comunidades llegaban con productos, granos y animales para vender e intercambiar.
“El lunes comenzaba y el sábado terminaba de trabajar”, expresó, recordando aquellos tiempos de sacrificio y esfuerzo comunitario.
María Natividad contó que es madre de siete hijos y que durante muchos años se dedicó a la venta de comidas y al comercio de carne. Su trabajo era arduo y muchas veces requería el apoyo de toda la familia. Recordó que incluso sus hijos debían ayudarle a pelar hasta 10, 12 o 15 chanchos para cumplir con los pedidos que realizaban hacia la Costa.
Con nostalgia relató que, en aquella época, la educación era diferente. Existían instituciones como el colegio Velasco Ibarra y escuelas como Joaquín Chiriboga, Laura Carbo y Río Amazonas. Según mencionó, antes los niños crecían con más disciplina.
“Antes los jóvenes entraban saludando y obedecían a sus padres; ahora todo ha cambiado”, manifestó.
También recordó que trabajó en bares estudiantiles junto a sus hijos, enseñándoles desde pequeños el valor del trabajo y la unión familiar como camino para salir adelante.
Otro de los aspectos importantes de su vida fue su participación como una de las primeras socias de la Cámara de Comercio Indígena de Guamote Limitada, organización donde además formó parte de sus directivas, aportando al crecimiento económico y organizativo del cantón.
En el ámbito religioso, destacó la profunda fe que existía en Guamote, especialmente durante la Semana Santa. Comentó que antiguamente las hermandades tenían una gran participación y que su padre fue uno de los impulsores de la tradicional fiesta del Guion, una celebración que reunía masivamente a la ciudadanía en la iglesia.
Entre sus recuerdos también destacó que el primer hotel del cantón fue el Hotel Ramada, lugar que recibía a visitantes de la Costa durante las festividades de carnaval, fechas en las que el comercio y la economía local se fortalecían notablemente.
Asimismo, evocó las tradicionales celebraciones de finados y fin de año, donde se realizaban concursos de años viejos y múltiples actividades que fortalecían la convivencia comunitaria.
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista fue cuando compartió la anécdota de haberse vestido de Papá Noel para recorrer comunidades y entregar caramelos a los niños de Guamote. Comentó que la idea nació gracias al apoyo de uno de sus hijos que vive en España.
Finalmente, expresó el profundo cariño que siente por el carnaval guamoteño, una festividad que antiguamente duraba hasta nueve días, acompañada de albazos, música y encuentros familiares en las casas de los reyes del carnaval.
Para concluir, María Natividad Calderón dejó un mensaje especial para todas las familias del cantón:
“Celebremos a mamá no solo un día, sino todos los días”.

