En el segmento «Testimonios de mi Pueblo», de La Voz de Guamote, compartió su inspiradora historia de vida Edwin Vicente Santillán Logroño, bombero de profesión y orgullosamente guamoteño, reconocido por impulsar el denominado «Reto Hombre de Fuego», una iniciativa solidaria que nació en abril de 2022.
Edwin recordó con humildad sus inicios y aseguró que jamás imaginó convertirse en bombero. «Ni sabía lo que era ser bombero», confesó. Siendo el quinto y último de sus hermanos, agradeció a quienes le abrieron las puertas de esta noble profesión. «Agradezco a Ángel Toscano y Guido Mora por la oportunidad que me dieron para ingresar», expresó.
Hace 14 años inició su trayectoria en el servicio bomberil. Convencido de que el conocimiento es fundamental, se preparó en la ciudad de Ibarra mediante cursos, capacitaciones y procesos de formación que le permitieron crecer profesionalmente. Actualmente ostenta el grado de teniente y presta sus servicios en el Cuerpo de Bomberos de Riobamba.
Uno de los momentos más difíciles de su vida fue cuando su segunda hija atravesó una compleja situación de salud. Durante las largas noches en el hospital del Seguro Social, entre la incertidumbre y la soledad, nació la idea que más tarde se convertiría en el Reto Hombre de Fuego. La motivación de ayudar a quienes más lo necesitaban fue el impulso para seguir adelante.
Con este propósito, Edwin entrenó durante aproximadamente dos años con el objetivo de recaudar recursos para apoyar a niños, adultos mayores y personas que luchaban contra el cáncer. Sin embargo, en medio de este proceso llegó la pandemia del COVID-19 y, como integrante del Cuerpo de Bomberos de Riobamba, pasó a formar parte de la primera línea de atención, realizando desinfecciones y otras labores de servicio a la comunidad.
Con profundo dolor recordó también la pérdida de quien consideraba un hermano de corazón, Roberto Berrones, quien falleció durante aquella época marcada por la emergencia sanitaria.
El desafío solidario tomó forma definitiva bajo el nombre de «El Hombre de Fuego», denominación propuesta por su esposa. El reto consistió en recorrer a pie los 356 kilómetros entre Cuenca y Riobamba, atravesando localidades como El Tambo, Chunchi, Alausí y Guamote, hasta llegar a su destino final. Seis compañeros lo acompañaron durante esta travesía, enfrentando también el reto logístico de la alimentación y el abastecimiento.
«En cada paso recordaba que no podía decaer porque mi familia me esperaba», relató. Aunque muchas personas consideraban imposible cumplir esta meta e incluso surgieron dudas sobre la autenticidad del recorrido, todo el trayecto fue transmitido y registrado por Joe Lozano, dejando constancia del esfuerzo realizado.
Edwin explicó que el recorrido inició en Cuenca porque allí residen algunos de sus hermanos y necesitaba recibir la bendición de su hermano mayor antes de emprender el desafío.
Mirando hacia el futuro, asegura que desea continuar sirviendo a la ciudadanía y poniendo en alto el nombre de Guamote. A pesar de haber viajado a varios países, afirma sentirse orgulloso de sus raíces. «Soy guamoteño de cepa», manifestó. Además, dejó un mensaje de motivación para las nuevas generaciones: «Mientras uno se ponga metas, la palabra tiene fuerza. Y mientras estemos de la mano de Dios, todo se irá dando».
Finalmente, recordó con especial cariño el curso vacacional «Grande quiero ser bombero», iniciativa que continúa desarrollándose en Guamote para inspirar a niños y jóvenes a cultivar el espíritu de servicio y solidaridad.
La historia de Edwin Vicente Santillán demuestra que la vocación, la disciplina y el amor por los demás pueden convertir las dificultades en oportunidades para transformar vidas y dejar una huella imborrable en la comunidad.

