Durante cinco días, el cantón Guamote se convirtió en un aula viva. Donde, 50 estudiantes de la Unidad Educativa San Luis Gonzaga de Quito dejaron atrás los pupitres y pizarras para aprender desde la comunidad, el trabajo colectivo y la convivencia solidaria, en un proceso de inserción comunitaria que marcó profundamente a quienes lo vivieron.
Llegar para aprender: el inicio del encuentro
El martes 13 de enero de 2026, Guamote abrió sus puertas a los jóvenes estudiantes que llegaron acompañados de sus docentes, en articulación con la Fundación Acción Integral Guamote, obras de la Compañía de Jesús. Lejos de tratarse de una visita ocasional, el encuentro se planteó como un ejercicio de aprendizaje desde el territorio y la realidad.
Los estudiantes fueron organizados en cinco grupos y distribuidos en las comunidades de Santa Cruz de Guamote, Mercedes Cadena, Pull San Pedro, Inmaculada Concepción y la Matriz cantonal, donde fueron acogidos por familias y organizaciones comunitarias.
Aprender desde la vida cotidiana
Del 13 al 17 de enero, los jóvenes compartieron la rutina diaria de las comunidades. Desde las primeras horas del día participaron en el ordeño de leche, la elaboración de quesos, actividades agrícolas y mingas de limpieza, comprendiendo que el trabajo comunitario no solo sostiene la economía local, sino que además, fortalece los lazos sociales.
Estas vivencias permitieron a los estudiantes reconocer el esfuerzo constante de las familias guamoteñas y valorar la sabiduría campesina, transmitida de generación en generación.
Escuchar a los mayores: memoria viva del territorio
En comunidades como Mercedes Cadena, los estudiantes compartieron espacios de diálogo y recreación con adultos mayores, generando momentos de cercanía, escucha y respeto. Los mayores se convirtieron en narradores de la historia local, portadores de memoria, identidad y experiencia comunitaria.
Este encuentro intergeneracional fortaleció valores como el respeto, el cuidado mutuo y la convivencia solidaria.



Niñez, juego y esperanza
En Santa Cruz de Guamote, la niñez fue protagonista. A través de juegos, dinámicas lúdicas y actividades recreativas, los estudiantes promovieron espacios de confianza y alegría. Como gesto simbólico, pintaron un mural en la casa de Infancia Misionera, dejando un mensaje visual de esperanza, unidad y compromiso con las niñas y niños del sector.
El juego se convirtió en un lenguaje común que fortaleció los vínculos comunitarios y el sentido de pertenencia.
Cuidar la casa común: conciencia ambiental
Los estudiantes se sumaron a la campaña “Guamote te quiero limpio”, impulsada por el GAD Municipal de Guamote, junto a la Fundación Acción Integral Guamote.
Los jóvenes recorrieron puerta a puerta la cabecera cantonal, entregando trípticos informativos sobre la ordenanza 042 “Reforma de la Ordenanza de Gestión Integral de Residuos Sólidos”, promoviendo prácticas como la separación de residuos, el cuidado de las aceras y la corresponsabilidad ciudadana.
Más que informar, la acción buscó sembrar conciencia: el cuidado del espacio público empieza en cada hogar.
Una formación que transforma
𝗔𝗻𝗴𝗶𝗲 𝗠𝗼𝘆𝗮, coordinadora de 𝐅𝐨𝐫𝐦𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐞𝐧 𝐀𝐜𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐔𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐄𝐝𝐮𝐜𝐚𝐭𝐢𝐯𝐚 𝐒𝐚𝐧 𝐋𝐮𝐢𝐬 𝐆𝐨𝐧𝐳𝐚𝐠𝐚, señaló que esta experiencia busca fortalecer valores como el servicio, la solidaridad y el compromiso social, permitiendo a los jóvenes conocer de cerca la realidad de Guamote y aportar al desarrollo comunitario desde una formación integral.
Para las comunidades, significó un espacio de encuentro y trabajo compartido; para los estudiantes, una experiencia que transformó su manera de mirar el país y comprender sus realidades.
Despedirse con aprendizajes
El sábado 17 de enero de 2026, los estudiantes retornaron a Quito, llevando consigo aprendizajes que no se encuentran en los libros. Guamote no fue solo un destino, sino un territorio que enseñó desde la vida comunitaria, la organización y la solidaridad.
Experiencias como esta reafirman la importancia de una educación comprometida con los pueblos, donde aprender también significa escuchar, compartir y caminar junto a la comunidad.


