Guamote, Colta y Alausí enfrentan un desafío que comienza en cada hogar: el manejo adecuado de los residuos. Desde el segmento “Las Voces del Pueblo” de La Voz de Guamote, abordamos esta problemática junto a Verónica Naigua, gerente general de GACEMA EP, quien explicó las consecuencias ambientales de arrojar, quemar o enterrar la basura de manera inadecuada.
Cuando la basura no desaparece
Quemar o enterrar los residuos no elimina el problema. Al contrario, puede generar contaminación del suelo y del aire. Según explicó Naigua, algunos residuos contienen componentes químicos que, al ser quemados, pueden liberar sustancias perjudiciales para el ambiente.
El problema también se traslada a ríos y quebradas. Una funda, una botella o cualquier otro residuo arrojado a un cauce puede ser transportado por el agua hacia otros sectores, afectando ecosistemas, fuentes de agua y zonas agrícolas.
La contaminación también llega a nuestros alimentos
La contaminación de las fuentes de agua puede tener consecuencias más allá del lugar donde se originó. El agua utilizada para actividades agrícolas puede transportar contaminantes hacia los cultivos, generando un impacto que finalmente puede llegar a la cadena alimentaria.
A esto se suma la disposición inadecuada de envases de productos utilizados en la agricultura. Por ello, desde GACEMA EP se plantea fortalecer prácticas más sostenibles y promover alternativas como el humus, el biol y otros abonos orgánicos, aprovechando los recursos disponibles en las propias comunidades.
Separar la basura: una responsabilidad desde casa
Uno de los principales desafíos es evitar que los residuos orgánicos, reciclables y peligrosos sean mezclados. Cuando esto ocurre, se dificulta la recuperación de materiales y aumenta el trabajo y los costos del proceso de disposición final.
La separación debe comenzar en los hogares. Reducir el consumo de productos con exceso de empaques, reutilizar materiales y clasificar correctamente los residuos son acciones que pueden contribuir a disminuir la cantidad de basura que llega a los espacios de disposición final.
Cambiar nuestros hábitos también es cuidar la Pachamama
Durante la entrevista se destacó que la educación ambiental debe ir acompañada de nuevos hábitos de consumo. Recuperar prácticas tradicionales, como utilizar recipientes reutilizables o bolsas de tela para realizar las compras, puede ser una alternativa para reducir el uso de plásticos.
El llamado no está dirigido únicamente a las instituciones. Cada ciudadano tiene una responsabilidad. La forma en que manejamos nuestros residuos desde casa tiene consecuencias directas sobre el territorio que habitamos.
¿Qué territorio queremos dejar?
El cuidado de la Pachamama y la Casa Común requiere una acción colectiva entre las instituciones y la ciudadanía de Guamote, Colta y Alausí. No se trata únicamente de mantener limpias las calles, sino de proteger los ríos, quebradas, suelos, campos y fuentes de agua.
Desde La Voz de Guamote, el mensaje es claro: la basura que dejamos hoy puede convertirse en el problema que enfrentarán las futuras generaciones. El cambio comienza con acciones sencillas: reducir, reutilizar, separar y disponer correctamente nuestros residuos.
¿Estamos dispuestos a cambiar nuestros hábitos para dejar un territorio más limpio y saludable a nuestros hijos?

