En el segmento “Testimonios de mi Pueblo”, la voz de Sofía Chávez, Reina de la parroquia Cebadas 2025, relató una experiencia personal, y dejó al descubierto las tensiones, limitaciones y aprendizajes que atraviesan los liderazgos comunitarios en contextos rurales.
Una identidad forjada desde la familia y la comunidad
Sofía nace en el seno de una familia profundamente ligada al trabajo comunitario: hija de Alis Aquiles Chávez Maldonado y María Carmela Daquilema Cain, y hermana de Mauro, Jenny, Joselyn y ella, la menor del hogar.
Su historia está marcada por valores heredados, especialmente de su padre, líder del canal de riego, quien le inculcó que “dar la palabra es honor”. Esta enseñanza se convirtió en un principio de vida que guía su accionar, tanto en lo personal como en su rol comunitario.
Desde niña, su vínculo con la naturaleza, las mingas y la vida comunitaria fortalecieron su sentido de pertenencia. Incluso al salir a estudiar, su identidad se mantuvo firme: “vengo de Cebadas”, una afirmación que refleja orgullo y arraigo.
Ser reina sin recursos: el peso invisible del rol
Uno de los aspectos más críticos de su testimonio es la ausencia de un respaldo estructural real para ejercer su rol. Desde su experiencia, Sofía deja en evidencia que ser reina no representa un beneficio económico ni institucional, sino una responsabilidad sostenida que depende, en gran medida, de la autogestión y del esfuerzo personal.
En su reflexión, se resalta una dimensión colectiva del problema. Al señalar que “cuando no cumplían, no me fallaban a mí, sino a la gente”, se pone en evidencia que las consecuencias recaen directamente en los sectores más vulnerables, quienes dependen de estas gestiones para acceder a ayuda, acompañamiento o visibilidad.
Una reina de territorio, no de escritorio
Su reinado se caracterizó por salir del centro parroquial y llegar a comunidades alejadas como Guarguallak y Chawpiloma. Donde entregó ayuda, compartió realidades, caminó junto a la gente y vivió las dificultades del territorio.
Empujar un carro atascado, recorrer caminos difíciles o ver de cerca la pobreza no fueron obstáculos, sino experiencias que fortalecieron su compromiso.
“No fui una reina de la cabecera parroquial, fui una reina del territorio”, afirma con firmeza.
El sostén familiar: clave en el liderazgo comunitario
En medio de múltiples responsabilidades —trabajo, familia, comunidad—, su familia fue su principal soporte. Porque su madre y hermanos la acompañaron emocionalmente, y también en la gestión de actividades, oficios y acciones comunitarias.
Este elemento evidencia que el liderazgo en contextos rurales no es individual, sino colectivo. Detrás de cada proceso hay redes familiares que sostienen, impulsan y permiten continuar.
Juventud, fe y acción social
Sofía no limita su compromiso al reinado. Es parte activa del grupo juvenil parroquial y actualmente impulsa acciones sociales como campañas médicas gratuitas junto a Cáritas Riobamba.
Estas iniciativas reflejan la importancia de la articulación entre comunidad, Iglesia y organizaciones sociales para atender necesidades urgentes, especialmente en territorios y comunidades de la parroquia Cebadas.
Una reflexión necesaria: repensar el rol de las soberanas
El testimonio de Sofía invita a cuestionar el rol tradicional de las reinas en contextos comunitarios. Más allá de lo simbólico, su experiencia demuestra que este espacio puede convertirse en una plataforma de liderazgo social.
Sin embargo, también evidencia la necesidad de mayor apoyo, organización y corresponsabilidad para que estos procesos no dependan únicamente del esfuerzo individual.
Un mensaje que nace desde el territorio
Sofía deja una invitación clara: servir más allá de los títulos. Su historia es la de una joven que, desde su comunidad, demuestra que el liderazgo verdadero se construye con compromiso, cercanía y acción.
En sus palabras finales, resuena una idea profunda: no basta con llevar una corona, hay que llevar el corazón hacia la gente.
Sofía Chávez, kay parlanakuypi, willarka ima shina paypuk llankay karka Cebadas kitillipi, reyna Kashpa payka llankarka, shinallatak rirka tawka ayllullaktakunaman, chashnallatak nirka mana tukuy kushi karkachu, ashtawanta llakipipish shunkumanta llankarkani nirkami.

